martes, 18 de junio de 2013

Los retos que implica la reforma del fuero militar


Justicia en casos de falsos positivos, que no haya exceso de fuerza y más eficiencia, los pilares.

Contra la oposición de la ONU, de Human Rights Watch y de otras influyentes ONG del mundo, el Congreso aprobó la reglamentación del fuero militar propuesta por el Gobierno y avalada por la Fiscalía.
El Gobierno del presidente Juan Manuel Santos se juega, basado en los evidentes avances en derechos humanos de los últimos tres años, una carta clave, pues se empeña en sacar una reforma que exigía la Fuerza Pública pero que, si fallan los controles, le puede salir muy cara ante la comunidad internacional.
Estos son tres de los retos que implica para Colombia la aprobación de la polémica iniciativa.
1. Hacer pronta justicia en los casos de falsos positivos.
La Fiscalía investiga cerca de dos mil casos que tienen empapelados a casi cuatro mil militares activos y en retiro. Además de desarmar la prevención de la ONU sobre el supuesto paso de centenares de esos procesos a la Justicia Militar, la justicia ordinaria tiene el reto de llevar las investigaciones más allá del nivel de autores materiales de esos homicidios, que hasta ahora sólo han salpicado a oficiales con grado de coronel. La Fiscalía cree que esos crímenes, que se repitieron en varias zonas del país, podrían obedecer a un patrón sistemático y que habría oficiales de mayor rango involucrados.
2. Garantizar que no habrá excesos de fuerza.
Hoy, las bandas criminales son la amenaza más fuerte a la seguridad en varias zonas del país y, ante la falta de claridad en las reglas de juego para combatirlas, muchos sectores advierten que su violencia podría desbordarse.
Un punto clave en la reglamentación es la posibilidad de que la Fuerza Pública haga operaciones militares contra las bandas criminales, que en algunas zonas del país tienen campamentos y decenas de hombres armados con fusiles y que son la principal amenaza contra la población civil en esas regiones. La crítica de las ONG apunta a que la definición de blanco legítimo era muy amplia. Evitar excesos en la aplicación de esa nueva facultad será clave para desarmar la prevención internacional.
3. Que la Justicia Militar muestre eficiencia e independencia.
La jurisdicción militar tradicionalmente ha sido cuestionada por su falta de resultados e independencia del alto mando. Si hay decisiones apegadas al derecho internacional humanitario, que será el norte de su accionar en adelante, claramente separadas de la posición de la cúpula, se enviará el mensaje de independencia y credibilidad que exige la comunidad internacional. Lo propio vale para las comisiones mixtas que deben definir cuál jurisdicción asume los casos, si la ordinaria o la militar

Negociaron desde Venezuela secuestro de turistas españoles


Según 'El Nacional', Colombia y Venezuela trabajan en desarticular la banda 'Los Pinguinos'.

Los cuerpos de seguridad de Colombia y Venezuela trabajan desde hace 15 días en la identificación y captura de los integrantes de una banda binacional conocida como Los Pinguinos, señalados por el secuestro de dos turistas españoles cerca del Cabo de la Vela, en la Guajira colombiana.
La pareja, conformada por Ángel Sánchez Fernández y María Concepción Marlaska, fue liberada el sábado en la mañana en la zona rural de Maicao, fronteriza con Venezuela. Ambos estuvieron un mes en poder de secuestradores del hampa común que, de acuerdo con fuentes policiales, intentó sin éxito vender a sus víctimas a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
Cuando los guerrilleros rechazaron la propuesta, los plagiarios adelantaron negociaciones telefónicas con los familiares de las víctimas en Avilés, España. Inicialmente exigieron el pago de 800.000 euros. Las conversaciones fueron rastreadas gracias al trabajo de un grupo de tarea conformado inicialmente por agentes del Gaula colombiano y del Cuerpo Nacional de Policía español.
Al principio, los captores usaron dos líneas de teléfono celular adquiridas en Venezuela. El 5 de junio, representantes del Gaula pidieron autorización a Cicpc para hacer un rastreo en el país, valiéndose de tecnología de última generación. En ese momento, los captores usaban otros dos números, pero todos activaban celdas de telefonía celular en Maracaibo.
Sánchez Fernández y Marlaska, de 49 y 43 años de edad respectivamente, permanecían tendidos en hamacas en un cobertizo o cambuche, en custodia de indígenas en un caserío de la Guajira. La dieta, relataron el domingo luego de su liberación, consistía principalmente en arepas con queso.
Reunión fronteriza. El 10 de junio se habían reactivado las negociaciones entre los captores y los familiares de las víctimas en España. Con la anuencia de las autoridades se pautó una entrega vigilada de 53.000 euros en Madrid.
Al día siguiente, representantes del Gaula, Cicpc y la policía española se reunieron en el sector La Raya para trazar una estrategia que permitiera la captura de los delincuentes encargados de la negociación. De acuerdo con fuentes policiales venezolanas, antes de emprender cualquier acción se debía constatar que las víctimas estaban en libertad, sanas y salvas.
A la víspera de la liberación, autoridades españolas capturaron en Madrid a dos empresarios, respectivamente de nacionalidades siria y española, cuando recibieron la primera parte del rescate.
En Venezuela, tres de los ocho integrantes de la banda habían sido identificados. Sus apodos son "Pito", "Kennedy" y "Tiquitán", que supuestamente era la voz cantante en las negociaciones.
Cuando el Gaula encontró a la pareja española, los plagiarios se habían trasladado desde Maracaibo a la población fronteriza de Nazareth. Debido a la amplia movilización social ocasionada por este caso, los cuerpos de seguridad de Colombia y Venezuela contaron con informantes que ayudaron a precisar los paraderos de las víctimas y de sus captores.
Hampa Binacional
Cifras extraoficiales indican que durante los primeros cinco meses del año sólo han ocurrido cinco secuestros en Zulia. No obstante, el consultor Fermín Mármol García advirtió que en el país operan “bandas criminales binacionales” dedicadas al plagio convencional, que serían responsables de casos como el del ganadero José Ramón Finol, que fue secuestrado el 14 de agosto de 2011 en Santa Cruz de Mara y rescatado en abril de este año.
Mármol cree que estos grupos también se llevaron al comerciante de origen español Juan Cortés el 8 de marzo de 2012. Considera que las esperanzas de que aún esté con vida son escasas.
Indicó que estos grupos conformados por ex guerrilleros y paramilitares mutilan a los cautivos para acelerar el cobro de rescates.
Los turistas españoles fueron capturados por un grupo de supuestos wayúus cuando se bañaban en una playa del Cabo de la Vela. Los plagiarios les preguntaron si podían llevarlos en el auto que habían rentado y cuando contestaron los apuntaron con un revólver. La noticia sobre el secuestro fue retardada para facilitar el desarrollo de las pesquisas.
800.000 euros fue el monto del rescate fijado inicialmente por los plagiarios de la pareja española. Luego, bajaron el monto a 53.000 euros. Sánchez y Marlaska estuvieron cautivos durante 31 días.