miércoles, 26 de septiembre de 2012

Así cayeron integrantes de fallido carro bomba a la Policía en mayo


La noche del 14 de mayo, cinco personas acondicionaron el carro con indugel.

El pasado primero de mayo, una llamada telefónica hecha a las divisiones de inteligencia de la Policía Metropolitana de Bogotá dio la primera pista: una voz anónima señaló que terroristas iban a acondicionar un Renault 9 como carro bomba para atentar contra una sede estatal en la capital del país.

Por esos mismos días, un hombre, identificado como José William Toloza, desmovilizado de las Farc, había comprado el vehículo en Granada (Meta) para luego llevarlo y esconderlo en una casa del barrio San Blas, en el sur de la capital, antes de trasladarlo a un taller del barrio Eduardo Santos.

Dos semanas después, exactamente el 14 de mayo, a las 9 p.m., la Sijín recibió una nueva llamada. Esta vez, se daba a entender que el ataque estaba próximo a efectuarse y el objetivo era la sede de la Policía de Bogotá, situada en la avenida Caracas con calle 6a.

Los controles hechos durante la madrugada del 15 de mayo permitieron la ubicación del Renault 9 en el barrio Eduardo Santos, en la calle 6a. con carrera 18. En el baúl, fueron halladas 147 barras de indugel y algunos balines, en unas caletas metálicas. Allí fue capturado Marco Tulio Ochoa, el conductor del automotor, que tenía en su poder las llaves de un taller localizado a dos cuadras.

Como arrendatario de ese inmueble figuraba Luis Fredy Rojas Rincón, alias el 'Cojo', un mecánico y colaborador de las Farc. La Sijín fue hasta el sitio y, además de hallar otras cajas metálicas, encontró un papel con un nombre y una dirección de una casa en Ciudad Bolívar. Los uniformados fueron hasta ese lugar y allí capturaron al desmovilizado de la guerrilla Jesús Antonio Monroy, quien tenía en su poder 10 granadas de mortero, una barra de pentolita y 29 metros de cordón detonante.

Después de llegar a un acuerdo con las autoridades, Ochoa y Monroy entregaron algunos nombres de personas que participaban en las reuniones de planeación del fallido atentado. Fue así como salieron a relucir los nombres de Rojas, Toloza y William Cruz, este último también desmovilizado, quien era especialista en explosivos.

Un testigo, protegido por la Fiscalía, contó que en la noche del 14 de mayo -un día antes hubo una última reunión en el sector del Restrepo- cinco personas acondicionaron el carro con el indugel, en el taller de Rojas.

Ese testigo, que estuvo cerca del sitio, suministró información suficiente para la elaboración de retratos hablados y para que la Policía obtuviera órdenes de interceptación de llamadas. Los seguimientos permitieron ubicar a Toloza el 14 de junio en San José del Guaviare, justo al frente de la casa en la que residía con su esposa.

Las mismas interceptaciones, apoyadas con fuentes humanas, también llevaron a las unidades de Antiterrorismo de la Sijín a capturar, el 21 de junio, a William Cruz en la localidad de Bosa.

Con cuatro hombres tras las rejas, la Policía se concentró en seguirle el rastro a Rojas o el 'Cojo, el cerebro del fallido acto terrorista que, según un investigador de la Sijín, se constituía en una retaliación de la guerrilla frente a acciones que la Policía había emprendido contra esa grupo ilegal en la capital, como la captura de más de 20 integrantes, solo en los primeros meses de este año.

Del 'Cojo' se sabía que tenía relación directa con Rogelio Benavides, segundo cabecilla del frente 33 de las Farc y cercano al secretariado de esa organización armada ilegal. Además de ser mecánico de motores diésel, traficaba droga desde el centro del país.

Rojas se movía entre Bogotá , San José del Guaviare, Caquetá, Putumayo, Cúcuta y Venezuela. En el 2008 había sido capturado con dos fusiles AK-47 en el centro de Bogotá, pero un paro de la rama judicial de la época le permitió recobrar la libertad.

Unas interceptaciones telefónicas posibilitaron ubicarlo en la localidad de Casigua, del estado Zulia, en Venezuela. Incluso, tres hombres de la Sijín viajaron hasta el vecino país para detectar las rutinas del 'Cojo'.

Tras la expedición de la circular de la Interpol, el Servicio de Inteligencia Bolivariano (Sebín), con el apoyo de la Policía de Bogotá, lo siguió hasta un hotel y lo abatió, luego de un enfrentamiento callejero. La Sijín descartó que el frustrado atentado contra la sede policial tuviera conexión con el ataque al exministro Fernando Londoño, ocurrido el mismo día.


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