Los otros protagonistas de esta historia, definitiva para la paz pero que pasa inadvertida, han sido empresarios que luego de un largo trabajo de convencimiento desde la Agencia para la Reintegración, primero con Frank Pearl y luego con Alejandro Éder -hoy del equipo negociador con las Farc-, y tras comprobar que valía la pena, decidieron emplear excombatientes.
Casi todos, sin embargo, los mantienen como uno de los secretos mejor guardados de sus compañías. "Para protegerlos y proteger a las empresas", han dicho.
El mayor empleador privado, Almacenes Éxito, por donde han pasado 300 desmovilizados, prefiere no hablar del tema. Excepcionalmente, Sodexo, el segundo empleador, no teme decir en voz alta que de su cadena de servicio hacen parte hombres y mujeres que integraron la guerrilla o los paramilitares. "Hay casos muy bonitos de personas que entraron como auxiliares y hoy lideran equipos de hasta 30 personas", cuenta el gerente, Juan Camilo Chaves, para este informe especial de los medios de la Casa Editorial EL TIEMPO.
Aunque no con empleos , entre las 1.092 empresas o instituciones que se han decidido a impulsar a excombatientes se destacan también Microsoft, Eternit, el Grupo Bolívar, la Fundación Carvajal, Electrolux, Coca Cola Femsa, La Fundación Social, Caja Social y Coltabaco. Han hecho de los desmovilizados sus proveedores, dan tiempo a sus empleados para que les enseñen oficios o entregan dinero para que monten negocios.
El presidente de Coltabaco, Jorge Iezin, da testimonio de lo que se ha logrado: "En zonas de tradición tabacalera, como Montes de María, vimos cómo un exparamilitar y un exguerrillero se convirtieron en los más proactivos del proyecto y son los guías de las comunidades". Son 18.000 los desmovilizados beneficiados de alguna manera por empresas e instituciones.
Pero como testigo directo de lo que se ha logrado y de lo que el miedo y el rechazo no han permitido alcanzar con exguerrilleros y exparamilitares, el director de la Agencia para la Reintegración, Éder, se lamenta de "la falta de conciencia del país". "La paz tiene un costo y debemos asumirlo", dice.
Cuestan más en la guerra
Sí, hay hechos que asustan. Por ejemplo, las capturas y expulsiones de excombatientes por volver al delito. Pero han sido 1.102 entre el universo de 50.000. El poder de la sugestión, sin embargo, es fuerte. Un empresario le canceló a Reintegración la oferta de 30 puestos de trabajo el día que detuvieron a un exguerrillero de las Farc por el carro bomba que no alcanzó a explotar junto a la Policía de Bogotá, el día del atentado contra el exministro Fernando Londoño.
La cuenta que no hace el país es que mientras un desmovilizado cuesta al año 7,5 millones de pesos, un armado puede salir en 1.800 millones. Basta mirar el presupuesto de las Fuerzas Militares en el 2011 (10 billones) y dividirlo por las capturas o bajas que dieron ese año (2.278), para tener una referencia.
Y esto sin contar que con la información de exguerrilleros se han dado los más contundentes golpes a las Farc: desde la muerte de 'Reyes', hasta las de 'Cano' y Jojoy'.
Han sido casi 16.000 los que han dejado este grupo armado desde enero del 2003 por voluntad. Y como los 'paras' que dijeron adiós a las armas en grupo o en solitario, fueron reclutados en promedio entre los 12 y los 14 años.
Por su entrenamiento, precisamente, atraen a las bandas que, se sabe, les están ofreciendo hasta 3 millones de pesos mensuales. "Estamos frente a un contexto que nos está quitando de las manos a los desmovilizados", anota Éder.
Se viene un proceso de paz con las Farc, y probablemente con el Eln, y si terminan bien, otros miles de combatientes saldrán de las retaguardias a buscar su destino. ¿Qué está dispuesto a hacer el país para que encuentren su lugar?
Los de las Farc podrían ser 30.000
Si bien se calcula que las Farc tienen hoy entre 8.000 y 9.000 hombres en armas, el número de desmovilizados podría alcanzar los 30.000, si se tiene en cuenta que en la dejación de armas entrarían las redes de apoyo que han tenido en las zonas donde están.
Expertos en conflicto, que han asesorado al Gobierno colombiano y a otros en temas de desarme, estiman que por cada combatiente llegan a las desmovilizaciones dos personas más. Según ese cálculo, la lista de las Farc podría llegar a 27.000 o 30.000.
Ocurrió con los paramilitares, que llegaron a ser 31.000, cuando se comenzó hablando de un número similar al de las Farc.
Excluyendo las falsas desmovilizaciones, se trataba de las redes de apoyo de las autodefensas, según ha dicho la propia Agencia para la Reintegración.
CARNETS
Los de las Farc podrían ser 30.000
Si bien se calcula que las Farc tienen hoy entre 8.000 y 9.000 hombres en armas, el número de desmovilizados podría alcanzar los 30.000, si se tiene en cuenta que en la dejación de armas entrarían las redes de apoyo que han tenido en las zonas donde están.
Expertos en conflicto, que han asesorado al Gobierno colombiano y a otros en temas de desarme, estiman que por cada combatiente llegan a las desmovilizaciones dos personas más. Según ese cálculo, la lista de las Farc podría llegar a 27.000 o 30.000.
Ocurrió con los paramilitares, que llegaron a ser 31.000, cuando se comenzó hablando de un número similar al de las Farc.
Excluyendo las falsas desmovilizaciones, se trataba de las redes de apoyo de las autodefensas, según ha dicho la propia Agencia para la Reintegración.
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