Tres canciones para la despedida.
Todo tiene su final, que canta Héctor Lavoe; Que te vaya bien, de Raphy Santos, y ¿Qué vas a hacer cuando yo me vaya?, de la Orquesta Capri.
Todo tiene su final, que canta Héctor Lavoe; Que te vaya bien, de Raphy Santos, y ¿Qué vas a hacer cuando yo me vaya?, de la Orquesta Capri.
Si pudiera regalar el bar por partes, ¿a quién le daría el escenario?
A los Gaiteros de San Jacinto con Totó La Momposina.
¿Y la puerta?
A los reguetoneros y a los que cantan el híbrido estéril de la salsa romántica.
¿El mejor bailarín de la política?
Bruno Díaz.
¿Y de la literatura?
Gabriel García Márquez, Toño Morales, Roberto Rubiano.
Un cliente con dos pies izquierdos.
Un personaje que se identificó con carné de la Presidencia de la República y yo le dije que ahí no valía eso, que la salsa era una buena niveladora social, y que se quitara la corbata... y a la pista.
Un bolero infaltable.
ontigo en la distancia, de César Portillo de la Luz.
El reguetón, ¿para qué?
Un magnífico ejemplo de lo que no debe hacerse: música de pobre elaboración, trivial y muchas veces chabacana.
A los Gaiteros de San Jacinto con Totó La Momposina.
¿Y la puerta?
A los reguetoneros y a los que cantan el híbrido estéril de la salsa romántica.
¿El mejor bailarín de la política?
Bruno Díaz.
¿Y de la literatura?
Gabriel García Márquez, Toño Morales, Roberto Rubiano.
Un cliente con dos pies izquierdos.
Un personaje que se identificó con carné de la Presidencia de la República y yo le dije que ahí no valía eso, que la salsa era una buena niveladora social, y que se quitara la corbata... y a la pista.
Un bolero infaltable.
ontigo en la distancia, de César Portillo de la Luz.
El reguetón, ¿para qué?
Un magnífico ejemplo de lo que no debe hacerse: música de pobre elaboración, trivial y muchas veces chabacana.
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