Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) mostraron su respaldo al nuevo presidente ucraniano, el magnate Petró Poroshenko, y pidió a Rusia que colabore para poner fin a la violencia en el este de Ucrania y a la estabilización económica del país.
Al término de la cena informal de líderes europeos, el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, destacó "la celebración de elecciones en condiciones decentes, teniendo en cuenta las circunstancias" en Ucrania, y mostró el deseo de los países europeos de trabajar con Poroshenko.
En el encuentro, los Veintiocho pactaron una declaración que servirá de punto de partida de la posición europea de cara a la reunión del G7 que se celebrará la próxima semana en Bruselas, en la que destacaron la alta participación en los comicios ucranianos y pidieron a todas las partes que acepten los resultados.
"Esperamos que Rusia coopere con el legítimo y recientemente elegido presidente, que continúe con la retirada de las fuerzas armadas de la frontera ucraniana y que use su influencia sobre los separatistas armados para reducir la tensión en el este de Ucrania", dijeron los líderes en su declaración escrita.
Para ello, instaron a Moscú a entablar un "diálogo franco y abierto" con Kiev, con vistas a lograr una solución política que ponga fin a la inestabilidad en la zona que alcanzó su cenit con la incorporación de la península de Crimea a Rusia, tras un referendo rechazado por la UE.
Los Veintiocho se mostraron "firmes en la defensa de la soberanía ucraniana y de su integridad territorial, y condenamos la anexión ilegal de Crimea y Sebastopol por parte de la Federación Rusa, que no reconoceremos".
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