Hermanito, párese de esa silla", le ordenó Wesney Alexander Gómez Hoyos a su compañero de garita, Jaison José Silgado Silgado pero él no obedeció.
No hubo tiempo para una segunda advertencia. Sonaron 4 balazos. El cuerpo sin vida del infante de Marina Silgado Silgado quedó recostado sobre el objeto, motivo de la discordia.
Por ese hecho, ocurrido el 13 de septiembre del año en curso, la justicia condenó el lunes a 18 años de cárcel al joven que hace 15 días cumplió 20 años.
Según la Fiscalía, la mañana de los hechos, el infante de Marina Gómez Hoyos, "envalentonado" arribó a la garita en donde prestaba guardia su compañero de armas, en el puesto del 'Mochuelo', en el sur de Bogotá.
Al parecer, la rivalidad entre ellos desató odios y conflictos que se intensificaron con el pasar del tiempo.
Aunque Gómez Hoyos se deshizo del fusil tratando de limpiar su nombre, otros soldados lo observaron y lo señalaron de ser el responsable.
"Ese man me la tenía montada, me pegaba, me ultrajaba", contó al final de la audiencia al 'Diario Mío', el joven, que no pudo ocultar la tristeza reflejada en su rostro.
El joven, que dijo que se dedicará a estudiar tras las rejas, estaba a dos meses de dejar su servicio militar cuando se presentó el hecho.
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