lunes, 1 de octubre de 2012

Así fue el ejercicio de reconciliación


Participantes del conversatorio de EL TIEMPO y Juanes hablaron de reconciliación para lograr la paz.

En un encuentro sin precedentes, liderado por EL TIEMPO y la Fundación Mi Sangre (de Juanes) el viernes, quedó planteado que la reconciliación es un camino indispensable para alcanzar la paz.
En los paneles del conversatorio estuvieron representados diferentes sectores y tendencias políticas y sociales, y hubo pleno respaldo al proceso de paz del Gobierno con las guerrillas.
Impactaron el testimonio de reconciliación de una víctima y su victimario, así como el compromiso de grandes compañías del país para apoyar las iniciativas de paz.
'Hay que aumentar la clase media rural'
"La propuesta de VallenPaz es impulsar a pequeños empresarios para incrementar la clase media rural, de manera que tengan vehículo, tierras y capacidad de negociar en el mercado con más auto- confianza", dijo el director del organismo, Luis A. Villegas. En este conversatorio, moderado por Ricardo Ávila, subdirector de opinión de EL TIEMPO, la decana de economía de la U. de los Andes, Ana M. Ibáñez, afirmó que "cada año el país pierde 4,3 por ciento del Producto Interno Bruto (valor de todo lo que producen los sectores) por el desplazamiento, que ha llevado a 3,9 millones de personas a abandonar sus tierras".
Las lecciones de la experiencia en Irlanda del Norte
Por paradójico que parezca, dos viejos antagonistas en el conflicto de Irlanda del Norte, uno de los más largos y sangrientos del mundo, están más convencidos que muchos colombianos de que la paz en el país sí es posible. Michael J. Gallagher, víctima del grupo armado ilegal IRA, y Henry Robinson, exintegrante de esa agrupación, plantearon la necesidad de la reconciliación. "Hay que concentrarse en las cosas que unen, no en las que dividen (...). Podemos decir lo que queremos, hacer lo que queremos. Pero que no nos maten por eso", afirmó Gallagher. Robinson aseguró que es entendible el escepticismo en la sociedad colombiana frente al diálogo. A su juicio, uno de los errores en Irlanda fue "darles a las víctimas un segundo lugar". Por último, Gallagher dijo que "hay evidencias de que la paz paga" y se declaró esperanzado en que "en un año nazcan los primeros niños en el no conflicto".
El papel de la política en un proceso de paz
El expresidente César Gaviria y el líder político y exguerrillero del M-19 Antonio Navarro coinciden en que los miembros de las Farc que hagan la paz con el Gobierno deberían tener vocería política. Durante el panel 'Reconciliación y política', moderado por Roberto Pombo, director de EL TIEMPO, Gaviria dijo que un reto es identificar "cómo darle a la izquierda una oportunidad para gobernar, lo cual nunca va a existir mientras haya guerra". Navarro respaldó la tesis y afirmó que "los conflictos acaban cuando se desarman y desmovilizan los grupos armados, y estos participan en política". Gaviria agregó que si Estados Unidos no "cambia su política antidrogas", en Colombia "no tenemos posibilidad de paz". Y Navarro calificó como un "error" que en la negociación con el M-19 (1989) los militares no accedieran a la cesación de procesos: "Plazas Vega y otros oficiales están presos por el conflicto con el M-19. Debió haber un perdón automático".
El sector privado tiene el reto de crear empleo para reinsertados
"Hay que ser sinceros. En el esquema de recursos humanos de una empresa no es fácil hablar de desmovilizados, primero hay que hacer un gran cambio en ese esquema, y llegó la hora de que todo el sector privado haga un esfuerzo y considere a los reinsertados gente capaz de llevar una vida normal", dijo Fernando Jaramillo, vicepresidente de asuntos corporativos de Bavaria.
En esta charla, conducida por Rafael Santos, director de publicaciones de EL TIEMPO, el vicepresidente corporativo de Cemex, Daniel Suárez, dijo que esa compañía "no busca ser más eficiente en hacer concreto y cemento, sino en encontrar la forma de llegarle más al país. Lo hacemos en vivienda e infraestructura con el programa Bloqueras Solidarias, que apoya construcción de vivienda para familias" con bajo ingresos.
Por su parte, Juan Carlos Archila, presidente de Claro Colombia, dijo que apoyan "a los que saben hacer cosas con eficiencia en responsabilidad social, por ejemplo Teletón. También tenemos nuestra propia causa, que es la de apoyar a 41.000 niños para que cambien su vida a través del fútbol".
El arte aleja a la gente del conflicto': Catalina Cock
La paz pasa por muchos escenarios, y uno de ellos es la cultura. Ese fue el eje del conversatorio entre la exministra de Cultura Paula Moreno, Catalina Cock, directora de la fundación Mi Sangre, y Roberto Pombo.
"En la agenda (de diálogos con las Farc) falta la discusión de qué significa una paz profunda y sostenible", dijo Moreno.
Para ella, si bien es necesaria la inversión en defensa, "se necesita también un 'Ejército' social".
Cock, por su parte, aseguró que Mi Sangre ha comprobado con hechos concretos que "el arte aleja a las personas del conflicto y es un gran agente transformador". "A través del arte se aprende a reconocer conflictos, a crear imaginarios distintos, a generar conexiones cerebrales para recuperar la empatía, porque una de las grandes crisis de este país es que hemos perdido la capacidad de sentir el dolor del otro", dijo.
'El que perdona descansa y renace': Teresa y Jaime
"El perdón debe salir del corazón, y eso del ojo por ojo no va conmigo, porque nos vamos a quedar ciegos". Con esa frase, Teresa Castrillón explicó por qué perdonó a Jaime Betancur. Ella, víctima de los paramilitares del bloque Central Bolívar que asesinaron a parte de su familia, y él, uno de sus victimarios, recordaron el difícil camino que recorren desde hace seis años en busca de la reparación y la reconciliación en Puerto Berrío (Antioquia). "Hoy mis compañeros o están muertos, en la cárcel o huyendo. Siempre voy a llevar eso, pero mi vida la manejo yo, y quiero salir de ese mundo", dice Jaime, quien de paramilitar pasó a instructor deportivo y árbitro de fútbol.
Teresa cuenta que a diario riega una planta que un paramilitar le regaló como símbolo de arrepentimiento, con la esperanza de que, a medida que crezca, así mismo germine la paz en su pueblo y en el país. Jaime rememoró las tertulias con Teresa en su cafetería del Desplumadero, un pasaje en pleno centro de Puerto Berrío. Allí, ambos sellan a diario su compromiso de perdonar y no olvidar. "Decidimos que no más guerra entre nosotros y que vamos a hacer del pueblo una sola familia", concluye Teresa.


CARNETS 

No hay comentarios:

Publicar un comentario