Su deseo era sentirse más bella, pero acceder a una cirugía plástica solo sirvió para que la dejaran mutilada. Cristina Montoya se presentó ayer lunes en el Concejo de Medellín y contó el infierno que le tocó vivir.
“Fui por recomendación de una compañera donde el médico César H.A. y concretamos una cirugía de senos y abdominoplastia en el año 2010”, cuenta Cristina.
Después del procedimiento todo parecía perfecto. Hasta que su seno izquierdo se volteaba. “De inmediato fui a ver qué sucedía y él, manualmente, me giraba la prótesis. Era un dolor terrible”, describe la mujer.
En cuatro ocasiones sucedió lo mismo. Hasta que el médico decidió hacerle otra cirugía. Sin embargo, el procedimiento no funcionó. Así que le recomendó cambiar esa prótesis y volvió a cirugía, pero lo peor pasó: ahora su seno derecho era el que se volteaba.
Asustada, Cristina no confió y denunció ante la Fiscalía su caso, pero pronto tuvo que desistir de él. “Ningún cirujano certificado se atrevía a arreglar el error. Yo tampoco tenía dinero y él me dijo que si continuaba con la demanda no me arreglaba nada; entonces tuve que retirarla”, contó entre lágrimas.
Con temor volvió a someterse a la cirugía, pero esa vez la decisión fue retirar las prótesis. “Quedé mutilada y con heridas. Estaba llena de materia y lo único que hacían era lavarme, me mandaban a echarme gelatina sin sabor y una pomada para que sanara”, dice entre lágrimas.
Como nada funcionó, “el médico solo optó por decirme que lo que yo tenía era un dolor del alma”, concluyó la mujer que ya está fuera de peligro, aunque necesita aún un proceso de reconstrucción. “Estéticamente no me encuentro satisfecha, pero por lo menos estoy viva y tratando de que esto no suceda más”, aseveró Cristina con tristeza.
Después del procedimiento todo parecía perfecto. Hasta que su seno izquierdo se volteaba. “De inmediato fui a ver qué sucedía y él, manualmente, me giraba la prótesis. Era un dolor terrible”, describe la mujer.
En cuatro ocasiones sucedió lo mismo. Hasta que el médico decidió hacerle otra cirugía. Sin embargo, el procedimiento no funcionó. Así que le recomendó cambiar esa prótesis y volvió a cirugía, pero lo peor pasó: ahora su seno derecho era el que se volteaba.
Asustada, Cristina no confió y denunció ante la Fiscalía su caso, pero pronto tuvo que desistir de él. “Ningún cirujano certificado se atrevía a arreglar el error. Yo tampoco tenía dinero y él me dijo que si continuaba con la demanda no me arreglaba nada; entonces tuve que retirarla”, contó entre lágrimas.
Con temor volvió a someterse a la cirugía, pero esa vez la decisión fue retirar las prótesis. “Quedé mutilada y con heridas. Estaba llena de materia y lo único que hacían era lavarme, me mandaban a echarme gelatina sin sabor y una pomada para que sanara”, dice entre lágrimas.
Como nada funcionó, “el médico solo optó por decirme que lo que yo tenía era un dolor del alma”, concluyó la mujer que ya está fuera de peligro, aunque necesita aún un proceso de reconstrucción. “Estéticamente no me encuentro satisfecha, pero por lo menos estoy viva y tratando de que esto no suceda más”, aseveró Cristina con tristeza.
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