lunes, 25 de agosto de 2014

El niño que salva del olvido a los carros abandonados

La suerte de un carro abandonado se reduce a una cuestión de tiempo. De vida o muerte. Si Germán Granobles, de 13 años, tarda más de 6 meses en registrarlo con su cámara Canon, puede que para ese entonces el auto se haya transformado en otra cosa: un criadero de zancudos, un cascarón herrumbroso, irrecuperable, condenado a ser el hogar de algún habitante de la calle.
Todos los fines de semana, Germán sale de cacería con su padre en una van GMC Vandura, la misma de la serie Los magníficos, para ejercer una pasión extraña en un niño de su edad: buscar autos clásicos en parqueaderos, en potreros o en talleres, A la cuenta llegan mensualmente 600 fotografías de todo tipo de carros abandonados, que el niño, junto con su nuevo socio, Alejandro Malagón, filtra según la importancia (ha visto desde un Renault 4 hasta un Lamborghini Espada).
“Nos llegó la foto de la camioneta Cherokee verde en la que Jaime Garzón fue asesinado. Ahora la tienen en una bodega de RTI. También nos mandaron la foto del Rolls Royce de Pablo Escobar que estaba en el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, pero que ahora lo trasladaron a otro lado”, relata.
Cuando el niño, atento siempre, capta un carro viejo, su padre, César Granobles, frena en seco y parquea con calma. De inmediato, Germán se baja a tomarle fotos al auto, como si lo inspeccionara. Luego, pregunta por el dueño y cuando este aparece le lanza un interrogatorio implacable. Qué año es, cuánto costó, porqué lo abandonó y si piensa restaurarlo. Y finalmente, si está en venta.
Ha sido tal la resonancia de su iniciativa que algunos comerciantes extranjeros lo contactan para que les sirva de vínculo comercial en Bogotá. Le ofrecen incluso grandes comisiones, pero él se limita a pasar el contacto del propietario.
“Mucha gente se impresiona cuando les cuento que tengo 13 años y que manejo una página de carros antiguos”, dice Germán, consciente de que sus seguidores, en la mayoría de los casos, son hombres mayores.

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