La exfiscal Martha Lucía Zamora, secretaria general de la Alcaldía de Bogotá, salió ayer en defensa de la polémica máquina ‘tapahuecos’, cuya contratación ha sido muy cuestionada por los organismos de control y que ha afrontado quejas por la baja calidad de sus trabajos.
“Meto las manos al fuego (por esa máquina) porque me he dado cuenta de que es una solución que ha operado no solamente en Inglaterra, de donde es originaria, sino en múltiples países”, afirmó Zamora, en entrevista con EL TIEMPO.
La funcionaria también se refirió a las denuncias por los presuntos hechos de corrupción que rodean polémicos contratos firmados por la administración Distrital.
El alcalde Gustavo Petro dijo que “puede que roben, pero por las esquinas”, al referirse a la contratación del Distrito. ¿Eso qué quiere decir? ¿La famosa “corrupción en sus justas proporciones”? ¿No cree que fue una frase infortunada?
Esa frase quiere decir que, a pesar de los controles que tenemos, a pesar de los esfuerzos que hacemos para que se vigile la ejecución de los contratos, la misma ley hace que existan momentos, vacíos y situaciones imposibles de prever, y que muchas veces terminan siendo un caldo de cultivo para la corrupción. Por más esfuerzos que hagamos, por más soluciones y planes, siempre están las esquinas, es decir, los puntos adonde no puede llegar la escoba cuando uno está barriendo en la casa.
¿Y en qué casos han encontrado que esa escoba anticorrupción no pudo barrer?
Por ejemplo, en el caso de la prórroga del contrato del SIM (para los trámites de tránsito). Por más esfuerzos que hubiera hecho el Alcalde, es imposible detectar que una persona firme un contrato para ampliar el término de vigencia del SIM, lo guarde y solo lo publique cuando el Alcalde no esté presente (a raíz de la destitución de Petro). ¿Cómo se hace ahí para detectar ese tipo de situaciones tan graves?
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